Notas acerca de la Federación de Estudiantes
Marcelo Urra
Colectivo Psicología y Desarrollo Nacional

1. Con relación a la pregunta ¿por qué formar una Federación de estudiantes?, Además de la posibilidad de encontrar posibles factores o causas, la intensidad de ciertas de estas causas puede plantear a mi juicio, tres factores.

Por una parte, y en un texto anterior llamado Fundamentos para una Federación Chilena de Estudiantes de Psicología, encontramos lo que se podrían llamar aspectos críticos o coyunturales de la Psicología en Chile como en el mundo. La lista consideraba el problema, sobretodo para los países del tercer mundo de la Psicología, de la validez transcultural. Otros problemas críticos lo constituían, la relevancia social de la Psicología, la formación integral de psicólogos, respetando el compromiso de la disciplina, no sólo con la profesión, sino también con la ciencia. Por sí misma, el contraste en el desarrollo de la investigación científica, y lo profesional. Las consecuencias psicosociales de la postura asistencialista, en lo inmediato, desconociendo la autonomía de un grupo, de una comunidad. Como también y de un modo implícito, la confirmación del orden social existente. También se consideraba las definiciones de las instituciones de la Psicología en Chile, con relación a la colegiatura, ejercicio de la psicoterapia, como intercambios profesionales en el ámbito latinoamericano.

Estos problemas, sin duda no son sólo consecuencia de la falta de organización de los estudiantes de Psicología. Involucran en muchos casos, directamente a los psicólogos, profesionales, científicos. Sin embargo, no dejan de ser temas, frente a los cuales los estudiantes podrían manifestarse, opinar, actuar. Es decir, importantes problemas, en los cuales los estudiantes no han tenido ninguna presencia.

Además de este factor, en términos de problemas críticos para la disciplina, considero existen también otros aspectos que hacen pensar en la formación de una Federación de estudiantes.

2. Tenemos la historia común de los estudiantes de Psicología en Chile. Con conciencia de ella, o no, no sabemos, no tenemos antecedentes de ninguna organización de estudiantes, seria, con fines claros, que hayan trascendido el momento o el voluntarismo de personas con nombre y apellido.

Ocupando el argumento de Villegas en la relación a la necesidad de la asunción de la responsabilidad por el destino de la disciplina. Tampoco es justificable que tras más de 100 años de psicología científica en Chile, más de 50 años de profesionalización, y por la tanto de la existencia de estudiantes, hasta el momento no sepamos de algún intento relevante por constituir una organización de estudiantes.

De acuerdo, y a partir a algunas fuentes informales podemos dar cuenta de federaciones de estudiantes, surgidas de congresos latinoamericanos, e incluso internacionales de Psicología. Sin ir más lejos, nosotros, los que estuvimos en la organización del congreso de estudiantes del 99, formamos un Federación de Estudiantes. La FEPS. La cual además, de un modo ambiguo y poco serio, podía ser Federación de estudiantes de Psicología, o agregarle de Santiago. Esto, según las circunstancias. Si hablábamos entre nosotros, o con el Colegio de Psicólogos. Como sea que haya sido, se cumplió una vez más el karma, la tradición, nuestra historia como estudiantes (que desconocíamos), y el intento y las buenas intenciones oficialmente duraron un mes.

Considero que a la hora de forma un Federación de estudiantes, conviene tomar en cuenta estos antecedentes. Para prevenirlos, cautelar que no se den. Al mismo tiempo, al menos para mí, constituye una responsabilidad como estudiante, por 50 años de intentos fracasados.

3. Finalmente, tenemos una razón más para pensar en una Federación. Esta vez también corresponde a un argumento que nos planteara Villegas hace un poco más de un año. Los profesionales tienen su referente que es el Colegio de Psicólogos de Chile. Bien o mal, está encargado de velar por los intereses gremiales de sus afiliados. Un segundo estamento, los académicos, tienen su referente en la Red Nacional de Unidades Académicas de Psicología. Preocupada por la formación de los psicólogos en Chile. Por último, los científicos y la Sociedad Chilena de Psicología Clínica.

En el caso de los estudiantes, la respuesta es simple, no hay un referente.

Considero que el diagnóstico el claro, ni hay, ni ha habido organización de estudiantes representativa relevante.

Podrían faltar algunos de los tres factores, y quizá la necesidad de un Federación sea menos importante.

Por ejemplo si la situación de la Psicología, por le menos en Chile, fuera mejor, en términos de impacto social. Que la investigación realizada resuelva problemas de interés nacional. Que los psicólogos se incorporaran con una fuerte presencia en los Ministerios, o el Gobierno en general. En el parlamento. En la política. Que existieran indicadores psicosociales tan relevantes como los indicadores económicos, de la salud ("biomédicos"), o de la educación. Pero eso no es así.

O bien, que la profesionalización de la Psicología hubiese comenzado en Chile hace pocos años. Por lo tanto habría muy pocos psicólogos y los estudiantes también no serían muchos. Nadie habría organizado congresos y menos una federación de estudiantes.

Asimismo, si no existieran el Colegio de Psicólogos de Chile, la Red de Unidades Académicas de Psicología, La Sociedad Chilena de Psicología Clínica, así como una serie de asociaciones gremiales, no sería tan contrastante con lo poco que se ha hecho como estudiante. Por qué tendrían que ser los estudiantes los que se organizaran, si ni siquiera lo han hecho los psicólogos, los profesionales, los científicos o los académicos.

Son estas situaciones las que a mí juicio deberían llamar la atención a los estudiantes de Psicología. Creo que también en este caso se necesita asumir la responsabilidad. Son muchas las demandas que los estudiantes no pueden desoír.

Santiago
abril de 2001